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La Cosmética verde busca la armonía con el planeta y nuestro organismo.

Cosme-química verde: Protegiendo la belleza (de la Tierra) Green Spirit

cosmetica verde La cosme-química verde (también denominada química verde con aplicaciones cosméticas, o cosmética verde, y que desde ahora denominaremos CQV) es ya de por sí un concepto novedoso y que, desde hace no demasiado tiempo, cada vez más y más empresas (cosméticas, bioquímicas, farmacéuticas) están tratando de implantar. La CQV es aquella que está dispuesta a eliminar todas las potenciales sustancias peligrosas o innecesarias de sus composiciones, cambiándolas por otras de corte más respetuoso con el medio ambiente.

Lo que este tipo de cosmética busca es que los productos químicos que pueda contener un cosmético sean 100% compatibles con el medio ambiente, tanto en su producción como en su forma de tratamiento sobre la piel o a la hora de desecharlos. Entre otras características, la cosmética verde o cosme-química verde evita la experimentación de los productos cosméticos en animales.

Y es que la CQV tiene su base en la más amplia y genérica química verde, que afecta a todos los niveles de la producción y el desarrollo industrial del mundo. Es decir, lo que busca la química verde es que los envases sean biodegradables, que se reduzca drásticamente la cantidad de derivados del petróleo, que la industria farmacéutica sea más responsable en sus procesos de fabricación o con sus desechos, que se eviten los disolventes y los derivados sintéticos y se sustituyan por procesos más naturales. Según explicó en una entrevista Robin Rogers, investigador y director del Centro para la Manufactura Verde, de la Universidad de Alabama, “la química verde tiene que ver con desarrollar nuevos productos y procesos que cumplan con el concepto de triple balance en una empresa, es decir, medir los resultados en términos económicos, ambientales y sociales”.

Así, algunas de las recomendaciones para productos cosméticos o cosmecéuticos es que se apliquen estas características, pero en el mundo de la cosmética: evitar los ensayos en animales, algo que puede ser comprobado cada vez más fácilmente en las etiquetas de los productos. Otras de las normas que intenta cumplir esta cosmética respetuosa, es la de evitar los derivados del petróleo (sobre todo en barras de labios o productos cremosos similares), que a menudo pueden ser sustituidos por derivados de otros productos mucho menos perjudiciales, como el maíz y la soja o sus aceites, o evitar el uso de algunos derivados de aluminio (habituales en los desodorantes) y otras muchas sustancias nocivas.

Una todavía importante cantidad de los productos que utilizamos en cosmética tienen componentes que, a largo plazo o utilizados de forma masiva, pueden ser tóxicos, ya que contienen sustancias químicas poco aconsejables. Por ello, se buscan nuevos productos que sean compatibles tanto con el planeta como con nuestro organismo.

protegiendo la belleza

En Cosmeceutical Center seguimos escrupulosamente las directrices de la Agencia de Protección del Medio Ambiente estadounidense, que desde mediados de los años noventa financia, junto a la Fundación Nacional de Ciencia, los posibles avances que vayan surgiendo en CQV, convocando certámenes anuales de investigación. Así, nos preocuparemos de tratar de ser fieles a sus conceptos, ya que es una de las instituciones más avanzadas en este ámbito.

Buscaremos productos cosmecéuticos que maximizan la cantidad de principio activo mientras que reducen el consumo de energía en su producción. Además, los productos deberán estar compuestos de sustancias seguras, benignas y amables con el medio ambiente. En esta búsqueda de la seguridad están incluidos los disolventes, que deben estar adaptados también a estos procesos, así como los envases, que deben ser sostenibles y dejar la menor huella posible en el planeta. Cuantos menos envases se generen, mejor, ya que la primera forma de eliminar los residuos es, sencillamente, no generarlos.

Una de nuestras marcas punteras en cuanto a aplicación de CQV es Medik8, primera marca de “Cosmecéutica verde”, cuyos responsables afirman aplicar sus principios porque hacen que todo en ella funcione mejor. Así, esta firma utiliza ingredientes bio (libres de jabones, parabenos, SLES, SLS, sulfatos o detergentes agresivos que puedan dañar tanto la piel como el medio ambiente), componentes que estén disponibles en la naturaleza, orgánicos, y que se combinan con punteras tecnologías y procesos de química verde. Además, su forma de envasado ha sido aprobada por el Forest Stewardship Council, un importante grupo medioambiental independiente de todo gobierno y sin ánimo de lucro.

De hecho, cada vez más y más productos de características cosmecéuticas buscan situarse entre los parámetros de la CQV, tanto en su fabricación limpia y exenta de residuos dañinos, como en sus componentes.