¿Cómo elegir una buena fórmula Anti- edad?

Siempre hay preguntas que surgen a la hora de elegir un buen Anti- Aging.  Es por eso, que vamos a intentar responder a las preguntas que todos deberíamos hacernos antes de adquirir cualquier producto.

 

1. ¿Qué ingredientes debe tener una buena antiedad?

Para combatir eficazmente el envejecimiento de la piel, hace falta un enfoque combinado de varias sustancias porque el proceso natural de regeneración de la piel es controlado por muchas moléculas y mensajeros, y no sólo una molécula. La combinación por ejemplo, de la vitamina A, vitamina C y EGF nos acerca más aún a replicar la función natural del cuerpo.

Pero siempre a la hora de elegir composición especifica hay que tener en cuenta las manifestaciones clínicas que describe el paciente: poros muy abiertos, falta de luminosidad y firmeza, melasma, acné hormonal…..

Es decir, Antiedad, si, pero personalizada a cada caso.

u-do-maths-580_197935a

 

2. Protección solar: ¿Por qué? ¿Qué tipo de filtros?

Personalmente opino que no, que no es correcto que una crema antiedad lleve incorporado el filtro. Filtro sí pero al final en un producto específico de protección solar.

¿Por qué?  Primero porque es francamente difícil de formular (hay muy muy muy pocos productos completos y potentes que además lleven un buen filtro) y segundo por la re-aplicación. El filtro hay que reaplicarlo, la crema antiedad si la reaplicaramos 3 o 4 veces al día sería no adecuado y un gasto innecesario.

Además ten en cuenta también que no es lo mismo un filtro para usar en el día a día, en el coche, esperando el autobús o tomando algo en una terraza, que un filtro para ir a la playa . Influyen muchas cosas a parte de la cantidad, la sudoración, aplicarlo al menos 30 min antes de salir de casa, la frecuencia….

Por tanto siempre digo que es mucho más inteligente seleccionar filtros físicos o con pocos filtros químicos, pero que estén bien formulados para que tengan una buena textura y no sean pesados, grasos y dejen rastros blancos. Si no son “agradables” de usar ya sé que el cumplimiento terapéutico desgraciadamente disminuye, y es una cosa que no me puedo permitir para que mis clientes tengan la piel en condiciones óptimas.

Por tanto activos en un producto antiedad pueden ser muchos, elegiremos y combinaremos dependiendo de la piel: factores de crecimiento EGF, ceramidas, Ácido Hialurónico,  gluconolactona, aloe, hamamelis, acido glutámico, alanina, valina, ácido salicílico,  péptidos, SOD (Superoxido dismutasa), Vitamina C en sus diferentes variantes y derivados dependiendo del caso, ingredientes con soja, vitamina B3 o niacina y derivados,  vitamina A, ácido glicólico,  ácido kójico o arbutina DMAE.

 

3. ¿Cómo se debe leer una fórmula? ¿En que me debo fijar? 

No es tan sencillo, pues aparte del listado en sí, del INCI propiamente dicho, influyen otros factores que también hay que tener en cuenta al revisar un producto por eso recomendamos ponerse en manos de un especialista en estos temas.

Así siempre comprobaremos  la eficacia del principio activo, la penetración, su forma de liberación, y el análisis de excipientes, vehículos y coadyuvantes.

Las formulas seleccionadas buscan la facilidad en la penetración de los activos en la piel y en la bicapa lipídica de las células (cinética de absorción). Para ello, hay que buscar el tamaño de molécula idóneo para atravesar dichas barreras, o en su caso sustancias vehiculizantes de las mismas que colaboren en alcanzar sus objetivos

Una crema, emulsión, suspensión, solución, bálsamo, suero…. Son formulaciones que según sus principios activos, combinaciones, proporciones y orden de incorporación, entre otras cosas, tendrán una función u otra y estarán orientadas para una tipología de piel y una problemática concreta.

Por lo tanto un usuario normal es difícil que pueda valorar esto.

De su óptima penetración y alta biodisponibilidad de los principios activos dependerá su eficacia. (no solo de la lista de ingredientes en sí).

 

4. ¿Cómo la debo de usar para maximizar resultados?

Dependiendo de la fórmula en sí, así haremos y pautaremos su dosificación.

 

5. ¿Cómo nos puede ayudar una antiedad?

La usamos para incrementan los procesos de reparación natural y acelerar la inversión del daño causado por el envejecimiento intrínseco y extrínseco de la piel.

Activar la función del fibroblasto, aumentando la producción de colágeno, ácido hialurónico y elastina de la matriz intercelular.

 

6. ¿A qué edad hay que empezar a usarla?

A los 20 años no existen signos de envejecimiento, ya que este proceso se inicia entre los 18 y 20 años, cuando la piel comienza a perder un 1% anual del colágeno total.

Por tanto es el momento de comenzar un tratamiento preventivo para las primeras manifestaciones. Básico educar y concienciar a las chicas de esa edad a usar una buena limpieza diaria día y noche, una hidratante facial y utilizar protector solar a diario.

 

Y  vosotras, ¿ que dudas os plantea la elección del correcto Anti – Aging ?  

No hay comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *